El 26 de diciembre, miércoles, el día antes de regresar a España, dejé mi hotel muy pronto por la mañana. Todavía no había salido el sol. Hacía mucho frío y caía aguanieve. Cogí el metro, línea M2, en la parada Vezneciler - İstanbul Üniversitesi, que se encuentra junto a la calle Şehzadebaşı Caddesi. En unos pocos minutos llegué a la parada de Yenikapı.
De Yenikapı fui andando unos 8 - 10 minutos hasta la terminal de autobuses marítimos IDO de Yenikapı. Para ello hay que cruzar el Parque Yenikapı (Yenikapı Parkı), pasar por encima de la Avenida Kennedy y llegar al muelle donde se encuentran los ferries de IDO. Allí, en la taquilla, compré un billete de ida y vuelta rumbo a Yalova, un importante puerto de la parte asiática del Mar de Mármara.
A las 9:45, embarqué en un ferry muy moderno y cómodo. Durante aproximadamente una hora, pude contemplar el magnífico horizonte nevado de Estambul, el Mar de Mármara de color azul verdoso, las Islas de los Príncipes, y algunas gaviotas y cormoranes alrededor del barco.
Llegamos a Yalova exactamente a las 11:00. De Yalova a İznik hay unos 60 kilómetros de distancia por carretera.
Desembarqué y me dirigí rápidamente a la cercana estación de autobuses. Está a un minuto andando. Una vez allí busqué un minibús o dolmuş que me condujera a İznik. Los dolmuş son una mezcla de taxi y autobús. Circulan por toda Turquía y funcionan muy bien. Se comparte el viaje con otros pasajeros, se paga al entrar y se informa al conductor de cuál es el destino en el que se desea parar. Al llegar te avisan y ya está. Sólo los he utilizado esta vez pero me gustó mucho la experiencia.
Subí al dolmuş, pagué, informé al conductor de mi destino y me senté en un asiento que estaba libre detrás del copiloto. Dos minutos después de sentarme el vehículo partió hacia İznik. Eran las 11:10. El trayecto duró aproximadamente una hora. Todo fue muy agradable ya que la gente que había allí era muy educada y amable. Un hombre mayor sentado a mi lado empezó a hablarme en turco. Aunque le dije que era español y que hablaba poco turco él se puso a hablar sin parar y me contó muchísimas cosas; algunas las entendí pero la mayoría no. Parecía creer que yo lo entendía todo. Un joven que estaba de pie en el pasillo central nos miraba de vez en cuando y sonreía; supongo que le pareció muy divertida la situación.
Alrededor de las 11:45, pasamos por una pequeña ciudad llamada Orhangazı donde paramos brevemente. Allí bajó mi compañero de viaje, nos dimos la mano y nos despedimos.
Unos minutos después, pude ver la orilla oeste del lago İznik. La ciudad de İznik se encuentra en el lado este.
El minibús recorrió el lago por la orilla norte hasta llegar a mi destino a las 12:15. Paró en el centro neurálgico de la ciudad, frente a la oficina de turismo y la Mezquita de Orhan o Ayasofya, la antigua Catedral de Santa Sofía. Bajé en este punto y aquí comenzó mi visita a İznik.

