El día 26 de diciembre de 2018, miércoles, nada más llegar a İznik entré en la Oficina de Turismo (Turizm Danışma). Me atendió una mujer muy amable. Me explicó varias cosas acerca de la ciudad y me dio un plano y un folleto con información. El mapa me resultó especialmente útil.
Seguí más o menos la ruta que había preparado antes del viaje. A continuación explico y detallo, en orden cronológico, lo que visité durante el día que permanecí allí.
- Mezquita de Santa Sofía o Ayasofya
Al lado de la Oficina de Turismo, en la esquina de un parque, se encuentra la Mezquita de Santa Sofía o Ayasofya (también llamada Mezquita de Orhan). No es muy grande ni muy espectacular, ni por fuera ni por dentro. Se nota que está muy restaurada y que ha perdido gran parte de su decoración original.
Tiene forma de basílica, con tres naves y tres ábsides. En el ábside central hay un synthronon con una cátedra en el centro, y está cubierto por una semicúpula. Los otros dos ábsides laterales están coronados por una pequeña cúpula cada uno. Los tres ábsides están intercomunicados.
Quedan restos de pinturas murales en las paredes, sobre todo en zonas altas, pero están muy desgastadas y borrosas; de todas formas, es un milagro que hayan sobrevivido aunque sea en este estado.
También quedan algunos restos del suelo original, el opus sectile característico del arte bizantino.
La fachada es de ladrillo y no tiene ningún tipo de decoración debido probablemente a que delante hubo un nártex que ya no existe.
La que hoy es una mezquita, fue ideada y construida como iglesia en el siglo V. Durante el periodo bizantino fue la Catedral de Santa Sofía y el lugar donde, muy probablemente, se celebró el Séptimo Concilio Ecuménico de la Iglesia Católica y Ortodoxa en el año 787.
En 1065 un terremoto destruyó Santa Sofía pero sería reconstruida de forma similar.
En 1331 Nicea fue conquistada por el sultán turco Orhan Gazi, que convirtió la iglesia en la Mezquita de Orhan.
En 1402 las tropas de Tamerlán saquearon la ciudad y dañaron seriamente el edificio.
Posteriormente sufriría también un incendio y permanecería en ruinas hasta que, entrado el siglo XVI, el sultán otomano Suleyman el Magnífico mandó al gran arquitecto Sinan que renovara la mezquita y que añadiera azulejos de İznik en su interior y un minarete en el exterior.
La Mezquita Ayasofya siguió en uso hasta el siglo XVIII. En el siglo XIX era ya una ruina, como testimonian fotos de la época.
Durante el siglo XX tuvo todavía que sufrir un incendio durante la Guerra Greco-Turca. En 1935, el primer presidente de la República, Mustafa Kemal Atatürk, la convirtió en museo.
Dos excavaciones en el siglo XX sacaron a la luz el suelo original de la Iglesia de Santa Sofía y la parte baja de sus muros, descubriendo que estos fueron construidos con sillares de piedra mientras que la parte superior es de ladrillo. Además de ello, quedó demostrado que el nivel original de las calles de Nicea se encontraba unos 2 metros y medio por debajo del actual. Esta es la razón por la que, para acceder al edificio, hay que descender primero unas escaleras.
En 2007 finalizó la renovación total del entonces Museo Ayasofya que consistió en poner techos y tejado, en reconstruir el minarete, en arreglar el suelo de dentro y alguna otra cosa más.
En 2011 el Museo Ayasofya pasó a ser otra vez la Mezquita Ayasofya. Fue una de las primeras reconversiones de un museo en mezquita en el siglo XXI en Turquía. A esta reconversión seguirían otras dentro del país. El ejemplo más destacado es Santa Sofía en Estambul, que levantó numerosas protestas internacionales e incluso nacionales. Pero, en todos los casos, la reconversión de museos en mezquitas, que anteriormente habían sido mezquitas, ha continuado inexorablemente en los últimos años. El gobierno del presidente Recep Tayyip Erdoğan está empeñado en dar marcha atrás al reloj de la historia contra viento y marea.
Mi sensación al entrar en la Mezquita Ayasofya fue ambivalente. Por un lado, me gustó, porque se puede ver la estructura basilical de la iglesia, sus diferentes partes y los restos de pintura bizantina, y además me pareció que era un enorme privilegio poder entrar en un lugar que ha sido testigo de acontecimientos de gran importancia histórica. Por otro lado, los estragos del tiempo (terremotos, incendios, guerras, saqueos, nacionalismos, transiciones históricas, utilitarismo religioso, abandono...) han sido especialmente severos con este monumento.
La mezquita en sí, situada en el centro de la nave principal, está totalmente desconectada del edificio original, que era una iglesia. Esto se debe a que la orientación de la mezquita es diferente a la de la iglesia, es decir, el ábside cristiano mira hacia el este mientras que el mihrab musulmán mira al sudeste, y la alfombra roja (muy bonita y vistosa) comparte esta misma orientación. Todo ello produce una sensación de que la mezquita no se adapta a la basílica, que la reconversión no puede obviar siglos y siglos de una realidad anterior y, también, que ha importado mucho la ideología y el sentido práctico pero poco la estética y el respeto a lo que no es lo propio. Esto suele ocurrir casi siempre que se convierte una iglesia en mezquita o una mezquita en iglesia. Una y otra fueron creadas para un propósito determinado que no suele casar muy bien con el otro.
Una ventaja de ser una mezquita es que la entrada es gratis. Al menos así fue cuando yo la visité en 2018.
Tras permanecer un rato dentro, salí de la Mezquita Ayasofya y recorrí un poco el bonito jardín de alrededor. Tras ello me dirigí hacia mi siguiente destino: la rotonda con la Torre del Reloj, el centro neurálgico de İznik, a unos metros de allí. - Rotonda y Torre del Reloj de İznik
Los romanos construían dos ejes principales en sus ciudades llamados cardo y decumano, que formaban una cruz y dividían el espacio en cuatro cuadrículas. İznik, como otras muchas ciudades del Mediterráneo, es heredera de la planificación urbana llevada a cabo por los romanos.
En İznik el punto donde se unen el cardo y el decumano es una rotonda en medio de la cual hay una torre del reloj. El cardo correspondería a la moderna Atatürk Caddesi (Avenida Atatürk) y el decumano sería Kılıçaslan Caddesi (Avenida Kılıçaslan). En una esquina de esta rotonda, en Atatürk Caddesi, se encuentra la Mezquita Ayasofya.
Seguí andando unos minutos por Atatürk Caddesi, en dirección a la Puerta de Estambul, hasta que encontré un antiguo hamam (un baño turco). - Hamam de Murat I
Este hamam es un baño turco doble, para hombres y mujeres. Se le llama también el Hamam de la Plaza (Meydan Hamamı) o el Hamam Antiguo (Eski Hamam). No se sabe con certeza pero parece ser que fue construido entre los siglos XIV y XVI. Tiene unos muros de piedra muy sólidos que se alternan con tres filas de ladrillos rojos. Entre cada piedra hay un ladrillo vertical. Está coronado por dos cúpulas con tejas rojas. En uno de los lados del edificio hay varias pequeñas cupulitas.
No sé si se utiliza todavía como hamam pero lo que sí que está claro es que es un centro cultural (lo indica en un letrero). Además dentro se venden azulejos de İznik.
No entré en el edificio. Volví a la intersección entre la Avenida Atatürk y la Avenida Kılıçaslan y anduve por esta última hacia el este. - Avenida Kılıçaslan y Mezquita de Hacı Özbek
La Avenida Kılıçaslan es una de las calles más animadas de la ciudad. Hay aquí muchas tiendas de todo tipo, supermercados y bastante gente. Ya en época romana y bizantina fue el decumano, como ya he comentado anteriormente. Eso quiere decir que algunos de los edificios más señalados de İznik se encuentran aquí o en las calles aledañas.
Uno de ellos es la Mezquita de Hacı Özbek, la más antigua de la ciudad. Fue construida en 1333, poco después de que los turcos otomanos conquistaran la antigua Nicea.
Tiene forma rectangular, con una base dodecagonal encima y, sobre ésta, una cúpula con tejas rojas. La estructura es bastante sencilla. Se parece bastante al Hamam de Murat I ya que, al igual que éste, está construida con muros de piedra alternados con tres filas de ladrillos rojos, y ladrillos rojos verticales para separar las piedras. No tiene minarete.
Hasta 1939 había un pórtico en la zona oeste, la que está en dirección al lago. Por desgracia, al ampliar la calle se eliminó el pórtico. En 1959 se colocó un pórtico cerrado nuevo en la parte norte, muy inferior al original. Quedan fotos de la época que muestran la diferencia.
No entré en esta mezquita. - Museo de İznik (actualmente Museo de Arte Islámico Turco e İmaret de Nilüfer Hatun)
Seguí andando por la Avenida Kılıçaslan unos metros hasta que torcí a la izquierda por la calle Müze Sokağı. Al final de esta pequeña calle hay una plaza ajardinada muy bonita en la que se encuentran Yeşil Cami (la Mezquita Verde), la Mezquita de Şeyh Kutbuddin, y el que era el Museo de İznik cuando estuve en İznik en 2018 pero que, desde 2023, se ha convertido en el Museo de Arte Islámico Turco e İmaret de Nilüfer Hatun.
Mi objetivo era visitar primero el museo porque me interesaban mucho las antigüedades de época romana y bizantina que contenía. Había intentado informarme a través de internet si estaría abierto o no; sin embargo, las informaciones en la web eran contradictorias. Desgraciadamente vi que, sobre la verja de la entrada, había un letrero que decía en turco y en inglés que el museo estaba cerrado temporalmente por restauración.
A pesar de ello, se podían ver fuera y a través de las verjas muchos objetos artísticos de diferentes épocas, principalmente algunos sarcófagos romanos y bizantinos, bastante bien conservados, y muchas piezas sacadas de edificios de la antigüedad romana y bizantina, todos ellos amontonados y a la intemperie.
Este museo fue creado en 1960 en el lugar donde anteriormente se encontraba un imaret (una cocina para pobres y para personas con pocos medios) que, al principio, funcionó como alojamiento para derviches y más adelante pasaría a convertirse en imaret, el llamado Nilüfer Hatun İmareti.
El İmaret de Nilüfer Hatun fue construido en 1388 por el sultán Murat I en honor a su madre, Nilüfer Hatun, la esposa del sultán otomano Orhan Gazı. Está construido de forma muy similar al Hamam de Murat I y a la Mezquita de Hacı Özbek, es decir, con muros de piedra que se alternan con tres filas de ladrillos rojos y con un ladrillo vertical entre cada piedra. Está precedido por un porche de cinco arcos en la parte frontal y dos en cada uno de los lados. Es curioso que el porche está sostenido a veces por columnas con capiteles y otras veces por pilares sólidos de piedra y ladrillo como el resto del edificio. El edificio está coronado por una cúpula grande en el centro y varias cupulillas y bóvedas, todas ellas cubiertas de tejas rojas. - Yeşil Cami
Tras mi visita frustrada al Museo de İznik me dirigí al otro lado de la plaza, a la mezquita más importante de İznik: Yeşil Cami.
Yeşil Cami, la Mezquita Verde, fue mandada construir en la segunda mitad del siglo XIV por Çandarlı Ali Paşa, gran visir del sultán Murat I, y fue terminada por el hijo de aquél.
Todas las paredes de la mezquita son de mármol de diferentes tonalidades que oscilan entre el gris y el blanco. Tiene forma rectangular aunque, en realidad, está compuesta de dos cubos de planta más o menos cuadrada; uno de ellos es el pórtico delantero (son cemaat yeri, en turco) y el otro la mezquita en sí. Entre los dos, a un lado, incrustado en la pared, hay un pilar cuadrado y alargado que asciende hasta convertirse en un precioso minarete cilíndrico cubierto de azulejos zigzagueantes verdes, morados y turquesa; el balcón desde donde se llama a la oración (şerefe, en turco) está decorado por mocárabes, que están cubiertos también de azulejos. Este minarete es la gran joya de la mezquita.
También es impresionante el pórtico. Está delimitado por tres arcos apuntados en la entrada y dos en cada lado. La decoración en la parte baja de esos arcos y la puerta de entrada son una verdadera filigrana. Todas las columnas de esta zona y los pilares de las esquinas tienen capiteles muy elaborados. El espacio interior del pórtico es bastante amplio, con columnas dentro que sujetan la techumbre.
Sobre la mezquita hay una cúpula con tambor. Éste está cubierto de losas de mármol y tiene cuatro pequeñas ventanas con celosía.
El interior de la mezquita es muy sencillo, decorativamente hablando, a excepción de la parte baja y el mihrab, que son de mármol. Toda la parte alta está pintada de blanco, incluida la cúpula.
Los habitantes de İznik consideran este monumento, y especialmente su minarete, como el símbolo más representativo de su ciudad. Es, sin duda, una de las obras maestras del periodo otomano temprano en Turquía y se ha escrito que es una especie de puente entre el arte selyúcida y el arte otomano. - Mezquita de Şeyh Kutbuddin
Salí de la Mezquita Verde, crucé otra vez la plaza y me dirigí hacia la mezquita que se encuentra al lado del actual Museo de Arte Islámico Turco (antiguo Museo de İznik cuando estuve allí en 2018). Se trata de la Mezquita de Şeyh Kutbuddin y el pequeño mausoleo adyacente. El mausoleo fue construido probablemente en el siglo XV; sin embargo, parece ser que la mezquita es algo posterior. Şeyh Kutbuddin fue un famoso maestro religioso sufí que murió en İznik a principios del siglo XV.
Tanto la mezquita como el pequeño mausoleo son de piedra y ladrillo, siguiendo el patrón típico de otros edificios de la época en esta ciudad. Tiene un pórtico precedido de tres columnas. La mezquita es de planta cuadrada con una cúpula encima. El mausoleo es una pequeña estructura de forma cuadrada pegada a la mezquita por una esquina; contiene dos tumbas sin inscripciones. En la intersección entre mausoleo y mezquita hay un minarete de ladrillo con balcón y un tejado de forma cónica, todo ello sin ninguna decoración ni azulejos de ningún tipo.
Al igual que otros edificios de la ciudad, sufrió bastante durante la Guerra Greco-Turca de 1919 a 1922, aunque no conozco los detalles. Fue reconstruido y restaurado en su forma original en 2004.
No pude entrar ni en la mezquita ni en el mausoleo porque estaban herméticamente cerrados. Había intentado entrar antes de visitar Yeşil Camii pero tampoco entonces los encontré abiertos. Supongo que abrirán exclusivamente a las horas de la oración. - Murallas de Nicea (1): Puerta de Lefke
Muy cerca de los tres lugares anteriores, al final de la Avenida Kılıçaslan, se yergue la imponente Puerta de Lefke (Lefke Kapı).
Hay muy pocos restos de las murallas de época helenística y romana en İznik. De todas formas los arcos triunfales que fueron construidos por los emperadores Vespasiano y Adriano entre el siglo I y el II han perdurado, y son las partes mejor conservadas y más interesantes de todo el recinto amurallado.
La antigua Nicea tenía dos murallas, una interna y otra externa. La interna, que es más alta y consistente, fue mandada construir por el emperador romano Galieno después del saqueo y destrucción de la ciudad por los godos en el año 258, y fue terminada por su sucesor el emperador Claudio II el Gótico; quizás tuvo foso alrededor. El objetivo de estos dos emperadores era construir una fortaleza lo suficientemente fuerte como para defender Nicea de los ataques godos. A partir de entonces, esa muralla fue casi inexpugnable.
Durante el siglo VIII aguantó los ataques árabes, bastante frecuentes, y varios emperadores bizantinos la repararon, reconstruyeron o añadieron torres. En 1065 un terremoto dañó algunas partes de la muralla, que tuvieron que ser reparadas.
El general bizantino Nicéforo Melissenos consiguió entrar en la ciudad en 1081, pero sólo gracias a sus aliados turcos selyúcidas y también a la población de Nicea que lo apoyó y proclamó emperador. Cuando Melissenos se marchó de la ciudad para unirse al general Alejo Komnenos (que muy pronto sería el nuevo emperador), los turcos selyúcidas que había dejado para que le guardaran Nicea, se hicieron dueños de ella y la convirtieron en su capital.
En 1097, el ejército de la I Cruzada estuvo a punto de conquistarla a la fuerza pero, con la llegada del ejército del emperador Alejo I, los turcos decidieron rendirse a este último; llevaban siete semanas asediados y sabían que no podrían resistir por mucho tiempo a las fuerzas conjuntas de los dos ejércitos. El emperador accedió y se hizo con el control de la ciudad de forma pacífica. Si las murallas de Nicea no hubieran aguantado, sin duda alguna los cruzados habrían saqueado y probablemente destruido la ciudad. Este sería el destino de Antioquía, poco después, y de Constantinopla en 1204.
En 1204, tras la caída de Constantinopla en manos de los Cruzados de la IV Cruzada, Nicea se convirtió en capital de uno de los Estados sucesores y en el principal destino para los exiliados de la corte bizantina. Poco después, la dinastía Láskaris crearía el Imperio de Nicea y emprendería obras de refuerzo en todo el recinto amurallado. Uno de los mejores representantes de esta dinastía, Juan III Vatatzes, mandó construir la muralla externa con torres y foso.
De 1328 a 1331, las murallas aguantaron el largo asedio y bloqueo del ejército turco otomano del sultán Orhan. Cuando quedó claro que el moribundo Imperio Bizantino no podría nunca ayudar a levantar el sitio, Nicea capituló.
La muralla tenía 5 kilómetros y su forma era pentagonal.
La Puerta de Lefke es la puerta este de la muralla y su estado de conservación es muy bueno. Se encontraba al final de una de las dos arterias principales de Nicea, el decumano, y actualmente está unos metros por debajo de la Avenida Kılıçaslan.
Se bajan unas escaleras de madera hasta llegar al pavimento original, hecho de bloques de piedra desgastados por el uso y por el paso del tiempo. En primer lugar hay un arco que conduce a una zona intermedia y después hay un arco triunfal; tras atravesar este último se llega a otra zona intermedia que lleva a la puerta de la muralla exterior.
De todo ello, lo más espectacular y bien conservado es el enorme arco triunfal de época romana de las murallas internas. Es de piedra y está dividido en tres partes: la parte central, que está ocupada por un gran arco con bóveda de cañón, y las partes derecha e izquierda, cada una con una pequeña puerta o apertura y un nicho vacío en la parte superior. Sobre el arco de piedra hay hileras de ladrillo rojo. A cada lado del arco triunfal se sitúan dos torres, de piedra en la parte baja y de ladrillo en las partes media y alta.
La muralla exterior está bien conservada también, con piedras entrelazadas con ladrillo, pero es más baja y se nota que es inferior estética y arquitectónicamente a la muralla interior, y menos sólida. Además, la puerta de la muralla exterior es mucho más pequeña y sencilla que el arco triunfal de la otra muralla.
Nada más pasar por esta última puerta da la sensación de estar en medio del campo. Justo enfrente hay un cementerio lleno de lápidas y árboles. A la derecha, un pequeño acueducto antiquísimo surge casi de la nada y desemboca en las murallas. - Antiguo Acueducto (Antik Su Yolu)
El acueducto de Nicea es un acueducto sencillo, al menos en apariencia. Arquitectónicamente no tiene nada que ver con el Acueducto de Valente en Estambul ni mucho menos con el de Segovia. Pero, aun así, tiene su interés.
Se compone de un largo muro no muy alto con arcos en la parte cercana a las murallas. En realidad parece un puente. Los viandantes pueden pasar por debajo de esos arcos aunque, a medida que el terreno va elevándose, el acueducto se va haciendo más y más bajo, desaparecen los arcos y acaba discurriendo bajo tierra.
Los materiales que se utilizaron en su construcción fueron la piedra y el ladrillo intercalados, al igual que en otros monumentos de la ciudad.
Fue mandado construir en el siglo II por el emperador romano Adriano y sería restaurado al menos dos veces, una por el emperador bizantino Justiniano I en el siglo VI y otra por el emperador bizantino de Nicea Teodoro I Láskaris en el siglo XIII. No se sabe con certeza cuándo dejó de utilizarse. - Murallas de Nicea (2): Alrededores de la Puerta de Lefke
Tras visitar la Puerta de Lefke y el Acueducto, decidí andar un poco por un camino, al lado de las murallas, en dirección norte.
Fue un pequeño paseo muy bonito; me sentía como si estuviera en el campo. A mi izquierda podía contemplar las antiguas murallas de Nicea y comprobar cómo algunos ciudadanos de İznik han construido sus casas sobre ellas. Tanto a mi derecha como a mi izquierda había muchos árboles y huertos, aparte del cementerio que he mencionado anteriormente. Más adelante me encontré con una casa a la derecha del camino; en este punto decidí dar la vuelta porque todavía me quedaban unas cuantas cosas por ver y no disponía más que de unas horas de permanencia en la ciudad.
Si hubiera dispuesto de más tiempo me habría encantado seguir caminando y disfrutando del lugar y del olor a lluvia y a campo. - Murallas de Nicea (3): De la Puerta de Lefke a las ruinas de la Iglesia de la Koimesis
Regresé a la Puerta de Lefke, subí las escaleras de madera que conducen de nuevo a la Avenida Kılıçaslan y torcí a la izquierda. La muralla continúa por este lado pero sólo unos metros, porque enseguida se llega a una encrucijada de calles con una pequeña rotonda en el centro. La muralla queda cortada por una calle o carretera llamada Adapazarı İznik Yolu. Al otro lado, la muralla sigue su recorrido hacia el sur. La vista desde aquí me pareció espectacular: la muralla a la izquierda alejándose poco a poco, algunas torres en la lejanía, las casitas de İznik a la derecha y, como telón de fondo, los montes nevados que rodean la ciudad, todo ello en un día lluvioso.
Anduve unos cinco minutos junto a la muralla y observé que fue construida en piedra y ladrillo rojo. La piedra predomina pero, de vez en cuando, aparecen cuatro hileras de ladrillos. Aunque había algún boquete y se estaban restaurando varias partes, las condiciones de conservación de este tramo eran relativamente buenas.
No me encontré prácticamente con nadie en ese pequeño recorrido. Por la calle o carretera que discurre paralelamente a la muralla vi sólo unos pocos coches. Crucé la calle y, al otro lado, junto a una casa, no vi a nadie más que a una gallina escarbando en la basura para buscar comida.
Poco después llegué a la calle Mahmut Sokağı. Caminé por ella tres o cuatro minutos hasta el lugar donde se encuentran las ruinas de la antigua Iglesia de la Koimesis. - Ruinas de la Iglesia de la Koimesis tes Theotokou o Iglesia de la Dormición de la Virgen
De la antigua Iglesia de la Koimesis tes Theotokou (Iglesia de la Dormición de la Virgen) no queda prácticamente nada, sólo unas pocas ruinas y los cimientos, todo ello tras unas rejas. Está ubicada a mitad de la calle Mahmut Sokağı.
Fue la única iglesia ortodoxa griega en İznik que no fue convertida nunca en mezquita. Quedan unas fotos muy bien hechas de antes de su destrucción, en donde se puede ver muy claramente cómo era por dentro y por fuera, y todo lo que se ha perdido para siempre.
Su construcción tuvo lugar probablemente entre los siglos VII y VIII, antes del II Concilio de Nicea. Se sabe que fue el katholikón del Monasterio de Hyakinthos y que, desde el principio, estuvo dedicada a la Dormición de la Virgen María. Aquí fue enterrado el primer emperador del Imperio Bizantino en Nicea, Teodoro I Láskaris, y otros miembros de la familia imperial.
Fue saqueada y quemada por un grupo de nacionalistas turcos del ejército de Mustafa Kemal Atatürk que, además, masacraron a prácticamente toda la población griega de la ciudad en agosto de 1920. En 1922, al final de la Guerra Greco-Turca, lo que quedaba de la Iglesia de la Koimesis fue dinamitado por los turcos vencedores.
Los turcos sostienen que fue destruida por el ejército griego invasor al abandonar la ciudad, pero los hechos corroboran que fue lo contrario. Es muy extraño que los griegos quisieran acabar con este edificio ya que era el principal símbolo de la presencia greco-ortodoxa en İznik; para ellos era un lugar sagrado, una de las iglesias más antiguas y venerables de Asia Menor, formaba parte de su patrimonio nacional y era bien conocida por sus impresionantes mosaicos. En cambio, los turcos no tenían ningún interés en preservar el patrimonio de sus enemigos griegos, los cuales, a su vez, también habían destrozado algunas mezquitas. Además, las fechas no cuadran:
- Fue saqueada y quemada en agosto de 1920, cuando los kemalistas se habían apoderado de la ciudad.
- Cuando el ejército griego ocupó la ciudad brevemente en noviembre de 1920, la iglesia ya estaba parcialmente derruida, y en esa fecha probablemente ya no quedaba ningún ciudadano griego en İznik.
- En 1922, fecha en la que fue total y definitivamente destruida, los turcos llevaban ya casi dos años en İznik.
La Iglesia de la Koimesis tenía forma de cruz griega inscrita en un rectángulo, con un nártex en la entrada, un ábside triple (como en la Iglesia de Santa Sofía, actual Mezquita Ayasofya, donde se celebró el II Concilio de Nicea) y en el centro había una cúpula sostenida por cuatro pilares. Sus mosaicos en el nártex, en la bema (zona del santuario detrás del iconostasio) y en el ábside eran obras maestras únicas del arte bizantino de la etapa iconoclasta e inmediatamente posterior. En el ábside había un mosaico con la Virgen María y el Niño Jesús en sus brazos, que fue creado poco después del año 843, fecha del triunfo de la ortodoxia. En una de las fotos de antes de la Guerra Greco-Turca se observa cómo el mosaico de la Virgen y el Niño había sustituido a otro en el que había una cruz, seña de identidad y símbolo del periodo iconoclasta, anterior al 843.
Muy cerca de estas ruinas hay un pequeño baptisterio que probablemente perteneció al Monasterio de Hyakinthos. Es una estructura circular cubierta con una fuente en medio. Estuve buscándola pero no pude encontrarla. Su nombre en turco es Böcek Ayazması. - Murallas de Nicea (4): De la Iglesia de la Koimesis a la Puerta de Yenişehir
Regresé a la muralla y seguí caminando junto a la carretera.
Este tramo era más desigual que el anterior. Había algunas partes de la muralla que se veían bien conservadas mientras que otras parecía que se fueran a derrumbar en cualquier momento. Las torres tampoco estaban en muy buen estado y, de vez en cuando, aparecían señales que indicaban que había que tener precaución porque podía caer alguna piedra.
Encontré algunas poternas (puertas pequeñas) y pasé al otro lado, pero en esta sección de la muralla el deterioro era todavía mayor; tanto la muralla como las torres necesitaban una buena restauración.
Aparte de las murallas, entré y salí de algunas de las calles que conducen a la carretera al lado de las murallas. Son muy tranquilas, como si fueran las calles de un pueblo. De vez en cuando me encontré con algún gato pero nada ni nadie más. Me gustaron las casas; son pequeñas y muchas están pintadas de colores.
Muy cerca ya del final de este tramo de las murallas, a la derecha, había un descampado y, más allá, una pequeña mezquita blanca, bastante nueva en apariencia. Actualmente, en ese descampado se ha construido el nuevo y ultramoderno Museo de İznik; fue abierto al público en 2023. El Museo de İznik que yo vi por fuera en 2018 es ahora el Museo de Arte Islámico Turco.
Tras unos 20 minutos andando desde la Puerta de Lefke (un kilómetro y medio más o menos), llegué a un punto donde la muralla se corta porque por allí pasa la Avenida Atatürk. Al igual que ocurre en Estambul, en algún momento del siglo XX se decidió que había que tirar un trozo de la muralla y construir una avenida. Es una pena tener que deshacerse de un trozo del patrimonio nacional, pero supongo que este es el precio que hay que pagar por el progreso. De esta forma, los vehículos pueden entrar y salir más fácilmente del centro de la ciudad.
Crucé la Avenida Atatürk y seguí andando unos metros hasta alcanzar la Puerta de Yenişehir, la segunda de las cuatro grandes puertas de las Murallas de Nicea. - Murallas de Nicea (5): Puerta de Yenişehir
La Puerta de Yenişehir está situada unos metros más allá de la Avenida Atatürk. Por aquí salía la calzada que conectaba la ciudad con Prusa, la actual Bursa.
Al igual que en la Puerta de Lefke, la parte más antigua y la más sólida de esta puerta es el arco triunfal del siglo II, también construido con bloques de piedra y con un arco muy grande. Pero, a diferencia del de la Puerta de Lefke, ésta es una estructura mucho más sencilla y austera. Tras la invasión de los godos a mitad del siglo III, este arco triunfal pasó a ser la puerta sur de las murallas construidas por los emperadores romanos Galieno y Claudio II el Gótico. Además, al lado, a la derecha, se construyó también una torre fortaleza.
Antes de entrar por debajo del arco triunfal, se pueden ver unas cuantas ruinas y piedras pertenecientes a algún edificio de la misma época.
En el siglo XIII se construyó una muralla exterior delante de todo el circuito amurallado para reforzar las defensas de la ciudad, que era entonces la capital del Imperio Romano de Oriente en el exilio (el denominado Imperio de Nicea). Delante de la Puerta de Yenişehir se añadió una puerta con un gran arco y una ventana tapiada. A ambos lados hay sendas fortalezas con torre.
Excepto en el arco triunfal, el resto de la Puerta se hizo con piedra y ladrillo rojo. En algunos casos la piedra se aplica en la parte baja y el ladrillo en la alta o bien hay piedra en toda la estructura pero se intercala con hileras de ladrillo. - Murallas de Nicea (6): Alrededores de la Puerta de Yenişehir
Tras visitar la Puerta de Yenişehir continué mi vista a las Murallas de Nicea en dirección oeste, por la parte exterior. Es un paseo muy bonito porque, a la derecha, se encuentra la doble muralla y, a la izquierda, una zona de olivos. Aunque por la mañana el cielo había estado encapotado, había nevado un poco y había caído aguanieve, por la tarde salió el sol entre las nubes.
Un camino o carretera discurre entre la muralla y los olivos. No pasó ni un solo coche y no me encontré con nadie.
En este tramo de la muralla predomina la piedra, excepto en las torres interiores, que fueron construidas en ladrillo por la parte de arriba y supongo que la base será de piedra, como ocurre en la Puerta de Yenişehir. De todas formas, el nivel de conservación varía así como se va avanzando. Las torres de la parte exterior están en mejor estado de conservación que las interiores, pero son bastante más pequeñas.
Tras caminar unos 5 minutos, la muralla hace una curva en la que se yergue una torre construida con bloques de piedra; da la impresión de ser mucho más sólida que todo lo demás. Se le llama popularmente Kız Kulesi (la Torre de la Doncella) o Laskaris Sarayı (Palacio de Láskaris). Supongo que sería mandada construir por algún emperador de la dinastía Láskaris durante el periodo del Imperio de Nicea, entre 1204 y 1261, (de ahí su nombre) pero realmente no lo sé porque no he logrado encontrar ninguna información al respecto. Tampoco sé por qué se le conoce como Torre de la Doncella.
Seguí andando un poco más pero pronto regresé a la Puerta de Yenişehir. De aquí anduve unos minutos hasta mi siguiente destino, el Antiguo Teatro Romano. - Antiguo Teatro Romano
El Antiguo Teatro Romano de Nicea está a 5 o 6 minutos andando desde la Puerta de Yenişehir.
Cogí la calle Cırık Sokağı y después la calle Şehit Yüzbaşı Süleyman Satır Sokağı hasta alcanzar la calle Tiyatro Sokağı. Desde esta calle se podían ver bastante bien las ruinas del teatro. Por desgracia no pude entrar. Una enorme verja, con una larguísima alambrada, rodeaba todo el recinto.
Las gradas están algo deterioradas por el paso del tiempo, pero no han sido destruidas ni reutilizadas en otros edificios como ocurre con la scena o escenario. A diferencia de lo que ocurre con los teatros griegos y otros teatros romanos en Anatolia (que se construían sobre la ladera de una colina aprovechando la inclinación del terreno) en el Teatro Romano de Nicea las gradas están apoyadas sobre arcos y pasajes, al igual que en los teatros construidos en Roma, Francia o España. Sobre lo que fuera la zona de las representaciones, la scena, y sobre buena parte de la superficie del reciento había incontables objetos arqueológicos de diferentes épocas.
Según el historiador Plinio el Joven, el Teatro Romano de Nicea fue construido por el emperador Trajano en el siglo II. Funcionó como teatro y también hubo luchas de gladiadores y algún otro tipo de espectáculo. A partir del siglo IV pasaría a utilizarse como espacio religioso hasta el siglo VI, y se construirían dos iglesias y tumbas entre los siglos XI y XIII. De época otomana se han encontrado también hornos para hacer cerámica de İznik.
Durante años, grupos de arqueólogos han excavado toda el área y encontrado el pavimento original y otras cosas.
Desde 2024 está abierto al público todos los días excepto el lunes. - Del Antiguo Teatro Romano a las ruinas de Göl Kapı (la Puerta del Lago)
Dejé el Teatro Romano y volví a la Avenida Atatürk, que sigue aproximadamente el recorrido del antiguo cardo romano, una de las dos calles principales de época romana y bizantina. Sigue siendo una de las calles principales de la ciudad, con muchísimas tiendas, lugares para comer, mezquitas, garajes, etc. Para lo que es İznik, esta calle tenía mucho tráfico y había bastante gente.
Intenté encontrar las ruinas de la la antigua iglesia ortodoxa griega de Haghios Tryphonos, también llamada Church C por arqueólogos y bizantinistas, pero no la vi. Más adelante me di cuenta de que, después de mi visita al teatro romano, había salido a mitad de la Avenida Atatürk y pensé que estaría por allí, hacia la izquierda, hacia el norte; pero se encontraba a la derecha, hacia el sur, muy cerca de la Puerta de Yenişehir, no a mitad de la calle.
Fue construida en el siglo XIII, probablemente por Teodoro I Láskaris, y parece ser que tenía una cúpula en el centro, tres ábsides, nártex, dos naves y mosaicos. Sea lo que fuere, hoy sólo quedan unos pocos restos, que espero poder ver en alguna futura visita a esta ciudad.
Seguí andando por la Avenida Atatürk hasta llegar a la confluencia entre ésta y Maltepe Caddesi. En este punto hay una pequeña mezquita llamada Mahmut Çelebi Camii que data de la primera mitad del siglo XV. Es de estructura muy sencilla, como la mayoría de las mezquitas otomanas de las primeras épocas. Fue construida con piedra y ladrillo principalmente. Consiste en una sala de la oración de forma cuadrada, una cúpula encima que se apoya en una base octogonal, y un pórtico hacia el norte. El minarete es de ladrillo. Como no disponía ya de mucho tiempo decidí seguir adelante y no entrar, aunque probablemente estaba cerrada.
Enseguida llegué otra vez a la Mezquita Ayasofya y a la Rotonda donde está la Torre del Reloj. Desde este punto me dirigí hacia el lago por la Avenida Kılıçaslan. En 8 o 10 minutos encontré un cartel que decía: "Göl Kapı", es decir, la Puerta del Lago; pero allí no había más que unos pocos restos de las Murallas de Nicea, cubiertos de hierbas, a un lado y otro de la calle. Por desgracia, Göl Kapı, la Puerta del Lago, es la única puerta que ya no existe. En su lugar pasa la Avenida Kılıçaslan hasta llegar al paseo que bordea el lago. - El Lago İznik
A unos metros de la desaparecida Göl Kapı se encuentra la verdadera perla de esta ciudad: el Lago İznik.
Este lago es fundamental para regar los campos de alrededor y proveer de agua a las industrias de la zona. Además es un paraíso para pescadores, por la gran cantidad y variedad de peces que se pueden coger. Es el lago más grande de la zona y el quinto más grande de Turquía. Cuando lo vi me dio la sensación de que estaba contemplando el mar y no un lago, ya que, además de su tamaño, unas nubes grises al fondo se juntaban con la superficie del agua e impedían vislumbrar el lado oeste. Parecía un fiordo o un golfo, con montañas nevadas al sur y al norte. Y el color del agua era de un azul realmente intenso. El sol brillaba a pesar de que la tarde era muy fría y había nubes.
Como no había comido nada desde que salí del hotel por la mañana, me senté en un banco de madera junto a la orilla; y allí, en medio de tanta belleza, saqué mi bocadillo, me lo comí en unos minutos y me sentí como si estuviera en el cielo.
Después anduve hacia el sur hasta llegar a un pequeño cabo donde había unas ruinas que llegaban justo hasta la orilla. Daban la impresión de continuar por debajo del agua. Un cartel indicaba que eran las ruinas del Palacio del Senado. He leído que éstas podrían ser las ruinas del palacio que construyó Constantino y donde posiblemente se celebraría el I Concilio Ecuménico.
Si hubiera andado unos metros más, quizás hubiera visto algo de las ruinas de la recién descubierta Basílica de San Neófito, aunque entonces probablemente no se vería mucho porque estaría bajo el lago.
Esta basílica fue descubierta por unos arqueólogos en 2014 a unos metros de la orilla, en el fondo del lago, al hacer una toma aérea. Fue construida en el siglo IV o V, y quizás sería destruida y cubierta por las aguas durante uno de los numerosos terremotos sufridos por esta ciudad. Estaba dedicada a un mártir cristiano de la época del emperador Diocleciano. Anteriormente, en el mismo lugar parece ser que hubo un templo dedicado al dios Apolo.
Actualmente ha vuelto a quedar al aire libre debido posiblemente a la sequía pero también al uso excesivo del agua del lago por las industrias de la zona y por los agricultores. Además, se sabe que gran cantidad del agua utilizada en las industrias no vuelve al lago sino que se vierte en el mar, que no está muy lejos.
Para poder visitar las ruinas de la basílica, en octubre de 2025 se construyó un pequeño museo llamado Bursa İznik Göl Bazilikası Örenyeri. Una rampa lleva hasta las ruinas.
El 28 de noviembre de 2025 el Papa León XIV y el Patriarca Ecuménico de Constantinopla Bartolomé I celebraron aquí el 1700 aniversario del I Concilio Ecuménico de Nicea, delante de las ruinas de la Basílica de San Neófito.
Tras haber visto los escasos restos del Palacio del Senado, di media vuelta y anduve por el paseo al lado del lago en dirección norte. Disfruté enormemente de este paseo. A la izquierda había playas prácticamente vacías; se veía el lago, las montañas al fondo y nubes que descendían hasta el lago. También vi una pequeña plataforma de madera, con barandillas azules de metal, a modo de espigón, en la que unos hombres estaban pescando. A la derecha del paseo, más allá de la carretera, había restaurantes, cafés, hoteles, pequeñas casas con sus jardines, etc.
Al alcanzar la intersección con la Avenida Kılıçaslan, el paseo se convierte en el Spandau Bulvarı. Seguí por este bulevar hasta la bifurcación con la calle Aziz Sürek Sokağı. - Murallas de Nicea (7): Del Lago İznik a la Puerta de Estambul
A lo largo de la zona junto al Lago İznik quedan muy pocos restos de las antiguas Murallas de Nicea. Sin embargo, en la bifurcación entre Spandau Bulvarı y la calle Aziz Sürek Sokağı aparece de nuevo otra sección, compuesta básicamente de muros hechos de hileras de piedra divididas por pequeñas hileras de ladrillos; las torres son semicirculares y cuadradas, de piedra y de ladrillo también. El estado de conservación de torres y muros es variable.
Intenté seguir mi recorrido junto a las murallas pero a veces es difícil porque hay edificios que se interponen.
El tramo final, al lado de la estrecha calle Öztürk Okkalı Sokağı, está bastante bien conservado y tiene más altura que en otras partes de la muralla. Hay varias torres cuadradas y muros muy sólidos con aspecto imponente. Tanto las torres como esa parte de la muralla fueron construidos con grandes piedras de mármol blanco, a diferencia de la mayor parte del recinto amurallado en el que los materiales solían ser piedras de menor calidad no muy grandes y ladrillo.
Entre la calle y la muralla hay huertos, campos de olivos y zonas con mucha hierva. - Murallas de Nicea (8): Puerta de Estambul (İstanbul Kapı)
La muralla que va desde el lago hacia el norte se corta abruptamente en Orhangazı Caddesi (Avenida Orhangazı). Tras cruzar está calle se llega a la Puerta de Estambul, la más septentrional del recinto amurallado. Se llama así porque desde siempre era la puerta que conducía a Constantinopla/Estambul. Se encuentra al final de la Avenida Atatürk, que era el cardo de la ciudad romana y bizantina, como ya he comentado anteriormente.
Antes de visitar esta puerta había leído que no se podía ver ni la parte baja de los edificios ni la calzada romana original, el cardo; esto se debía a que el nivel del suelo en İznik había aumentado con respecto a la ciudad medieval. Cuando visité la Puerta de Estambul en 2018 todo el conjunto estaba en obras. Fue una lástima porque no pude acercarme mucho a los puntos más interesantes. Sin embargo, comprobé que habían excavado la zona y, gracias a ello, ya se veía la parte baja del arco triunfal y buena parte del pavimento original de la calzada romana. Actualmente ya está todo o casi todo excavado.
La estructura de la Puerta de Estambul es la misma que la de la Puerta de Lefke, es decir, hay tres partes: en primer lugar hay unas ruinas que dan paso a una zona intermedia, después hay un segundo muro (la muralla interna) con un arco triunfal, y finalmente hay otra zona intermedia que lleva a la puerta de la muralla exterior.
Al igual que en la Puerta de Lefke, la parte más destacada, arquitectónicamente hablando, es el arco triunfal de las murallas internas, construido entre el siglo I y el II por los emperadores romanos Vespasiano y Adriano. Es casi igual que el de la Puerta de Lefke, aunque todavía está mejor conservado. Es de piedra y está dividido en tres partes: la parte central, que está ocupada por un gran arco con bóveda de cañón, y las partes derecha e izquierda, cada una con una pequeña puerta o apertura y un nicho vacío en la parte superior. Sobre el arco de piedra hay hileras de ladrillo rojo. A cada lado del arco triunfal se sitúan dos torres, principalmente de piedra y con hileras de ladrillo de vez en cuando.
No pude ver la muralla exterior debido a las obras, pero sé que hay una puerta mucho más pequeña y sencilla que el arco triunfal de la otra muralla. Esta puerta está rodeada por dos torres cilíndricas, una a cada lado, construidas fundamentalmente con piedras en la parte baja y con ladrillo en la parte media y alta. Como ocurre en todo el recinto amurallado de la antigua Nicea, la muralla exterior es inferior estética y arquitectónicamente a la muralla interior, y menos sólida.
Tampoco vi dos máscaras que hay en el muro más cercano a la ciudad. Esta zona es toda ella una ruina y no presté demasiada atención. Más adelante averigüé que sobre dos de los muros hay dos máscaras del siglo II que fueron traídas del teatro. Parece ser que esto era habitual en la época porque se creía que ese tipo de máscaras protegían a la ciudad del enemigo. - De la Puerta de Estambul a la Estación de Autobuses
Tras visitar la Puerta de Estambul, el sol empezaba a ponerse y decidí caminar hacia la estación de autobuses, donde tenía que coger un minibús a las 18:00 para regresar a Estambul.
De la Puerta de Estambul a la estación de autobuses hay que recorrer la Avenida Atatürk, pasando al lado del Hamam de Murat I, la rotonda donde está la Torre del Reloj de İznik y la Mezquita Ayasofya. Un poco más alla, hay que torcer a la izquierda por la calle Mahmut Sokağı y seguir andando unos minutos hasta llegar a İznik İlçe Terminali, la Estación de Autobuses. En total son unos 20 minutos a pie.
Cuando estaba a punto de llegar a la calle Mahmut Sokağı, vi que un señor con bigote de mediana edad me miraba. Soy un poco desconfiado con extraños pero decidí preguntarle si la estación estaba cerca. Me dijo que estaba muy cerca y que no me preocupara porque él llevaba el mismo camino y me conduciría hasta allí. Fuimos los dos andando y vi que era un hombre muy amable y con auténticas ganas de ayudar y de conocerme. Era muy hablador y me contó muchas cosas. La mitad de lo que me dijo no lo entendí porque mi turco no es muy bueno, pero más o menos nos entendimos.
Al llegar insistió en invitarme a un té en la cafetería de la estación. En mi camino hasta allí había comprado unas baklavas en una pastelería. Así que, cuando él me invitó al té yo lo invité a comer baklavas.
Poco después se hizo la hora de coger el minibús y nos despedimos. Me dio su móvil y me dijo: "Eres mi amigo. Si alguna vez vuelves a İznik, no dudes en llamarme". Fue una experiencia muy bonita que me reafirmó en que la mayor parte de los turcos son gente muy abierta, amable y hospitalaria.




















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